JULIO 2025
Momentos inolvidables en la luna de miel de Blanca y Nacho
Un viaje que atraviesa el corazón de África Oriental combinando aventura, naturaleza salvaje y desconexión absoluta. De los bosques húmedos de Uganda a las llanuras infinitas de Kenia y las playas vírgenes del Índico, una ruta diseñada para vivir experiencias irrepetibles.
El encuentro con los gorilas de montaña
El viaje empieza en Uganda, dónde llegan en avioneta al Bwindi Impenetrable Forest, una zona de selva densa y húmeda conocida por albergar al gorila de montaña. El rastreo se realiza en pequeños grupos acompañados por guías especializados y puede durar varias horas, dependiendo de la localización de la familia asignada.
Complementaron la experiencia alojándose en un precioso hotel con vistas al bosque impenetrable, dónde pudieron disfrutar de un masaje y una cena al atardecer con unas vistas espectaculares.
En Kenia, el viaje continúa en zonas de sabana donde el safari adopta distintos formatos. Además de los recorridos tradicionales en vehículo, les llevamos a algunas áreas que permiten actividades complementarias como caminatas guiadas, rutas a caballo o vuelos panorámicos, lo que ofrece una experiencia más allá del tradicional safari en coche.
Además, durmieron en una casita en los árboles y disfrutaron de experiencias culturales auténticas con poblados locales.
Los próximos días los dedicaron a hacer safaris super diferentes para recorrer la región.
Acabaron su safari en el Maasai Mara, uno de los más conocidos del continente por la concentración de fauna. Aquí los días se organizan en torno a salidas al amanecer y al atardecer, momentos de mayor actividad animal.
A su hotel se llegaba a través de un puente colgante, y su habitación tenía unas preciosas vistas al río. Cada día a bordo de un coche privado para tener un safari con la máxima privacidad, disfrutaron de unos días de safari rodeados de la más absoluta calma.
La última parte del viaje transcurre en una isla privada de difícil acceso en la costa del Océano Índico, pensada como cierre relajado tras los días de actividad. El entorno es paradisíaco y natural: playas de arena blanca, aguas tranquilas y arrecifes cercanos donde practicar snorkel.
El final perfecto es esta isla privada en el océano Índico donde la privacidad es total, el servicio es excepcional y el entorno —playas vírgenes y aguas cristalinas— habla por sí solo.
El entorno es sencillo y natural: playas amplias, mar tranquilo y posibilidad de hacer snorkel cerca de la costa. No hay grandes desplazamientos ni horarios exigentes, lo que permite cerrar el viaje con unos días más pausados antes del regreso.
Un recorrido equilibrado que combina una experiencia muy concreta —el rastreo de gorilas— con safaris clásicos y unos días finales de desconexión junto al mar.